Existen siete tipos principales y distintos de Porfirias. Cada una está originada por un defecto (hipoactividad) en la actividad de una de las siete enzimas que participan en la cadena de biosíntesis o fabricación de HEMO. Dependiendo del tejido en que predomina el defecto metabólico, se agrupan en Hepáticas o Eritropoyéticas.
La herencia de estas Porfirias es autosómica dominante (a excepción de la Porfiria de Doss). Atendiendo a las posibles presentaciones clínicas se distinguen tres grupos:
Son enfermedades complejas, de pronóstico diferente (a veces impredecible) que se presentan con una gran variedad de signos y síntomas. No obstante es preciso advertir que la gran mayoría de los portadores del defecto genético permanecerá asintomático durante toda su vida.
En el 100% de los casos de PAI los síntomas son agudos y no hay problemas de fotosensibilidad. La Porfiria Aguda de Doss —o Plumboporfiria— es extremadamente rara y los síntomas son similares a la PAI.
Las Porfirias agudas pueden cursar con crisis o ataques cuyo cuadro clínico suele ser confuso, consecuente con una disfunción global del Sistema Nervioso (Autónomo, Central y Periférico). La mayoría de estas crisis requiere hospitalización y la instauración inmediata de tratamiento (arginato de hemina y sobrecarga de glucosa).
Es la forma más frecuente de las Porfirias Agudas. Ha sido denominada también «Porfiria Sueca» por la prevalencia en ese país (1/1000). Se estima en 1-2/15.000 su prevalencia general. En España no se conocen datos epidemiológicos concretos.
La PAI se asocia a un déficit de la enzima PBG-D (Porfobilinógeno Desaminasa) causado por una gran variedad de mutaciones en el gen que la codifica. Menos del 10-20% de los portadores del gen mutado presentan síntomas clínicos. La expresión de la enfermedad es más frecuente en mujeres entre 20 y 45 años.
Se le conoce también como «Porfiria Surafricana» por su elevada prevalencia entre la población blanca de dicho país (alrededor de 20.000 portadores). Se han detectado ya unas 77 mutaciones en el gen que codifica la síntesis de la enzima responsable (PROTOgeno-OX). La manifestación de la enfermedad puede tener características similares a la PAI, y/o un síndrome dérmico semejante al de la PCT. Por esta variedad de síntomas se la ha denominado «Variegata».
Al igual que la PV puede ser mixta, manifestándose clínicamente con crisis agudas y/o con el síndrome clínico característico de la PCT. La enfermedad está causada por la hipoactividad de la enzima COPROgeno-OX y se conocen 21 mutaciones distintas del gen.
Es extremadamente rara. La herencia es de carácter autosómico recesivo. Se conocen cinco mutaciones. La actividad enzimática de la ALA-D (Ácido delta aminolevulínico deshidrasa) eritrocitaria se encuentra profundamente disminuida.
En la PCT la actividad de la enzima URO-gen-descarboxilasa hepática está disminuida. Existen formas familiares y esporádicas. La esporádica es la más frecuente (alrededor del 80% de los casos). La PCT es quizá la Porfiria más frecuente en España (1,24 casos por 1.000 habitantes en Madrid).
La sobreproducción y acúmulo de porfirinas es el responsable del síndrome dérmico: lesiones ampollosas y erosivas en zonas descubiertas, principalmente del dorso de las manos. Hay una hiperfragilidad dérmica y no es extraña la hipertricosis (abundancia de vello).
Las Porfirias se consideran eritropoyéticas cuando el tejido en el que predomina el déficit enzimático es la médula ósea.
Se la considera extremadamente rara (200-300 casos en el mundo). Fue la primera Porfiria descrita (Günther, 1911). Se asocia a una deficiencia muy profunda en la actividad de la enzima URO-gen III. La herencia es de carácter autosómico recesivo.
Los síntomas se presentan en los primeros meses de vida. El primer signo que alarma a la familia es la orina roja (tonalidad vino tinto) que mancha el pañal del bebé. Hay una sensibilidad extrema a la luz solar que se manifiesta con lesiones dérmicas intensas. Por ello se la conoce también como Porfiria mutilante.
Está causada por una deficiencia de la enzima ferroquelasa, en el último paso de la formación del HEMO. La herencia tiene carácter autosómico dominante. Es más frecuente que la PEC, con una prevalencia entre 1/75.000 y 200.000.
Se manifiesta con sensibilidad a la luz solar. La exposición a ella produce, de forma brusca, comezón y enrojecimiento de la piel, que pueden remitir en horas (12-24 horas, por regla general).
⚠ IMPORTANTE
Para todas las Porfirias y casos, es muy importante que el tratamiento sea prescrito o aconsejado por un médico experto, y que los pacientes nunca se automediquen, por los riesgos que podrían sobrevenirles.